Polina Tsurskaya tiene una rara enfermedad genética

Eteri Tutberidze sobre Polina Tsurskaya.




De acuerdo con Eteri Tutberidze Polina Tsurskaya tiene una enfermedad genética:

Tsurskaya fue llevada en repetidas ocasiones a Alemania, tuvo una cirugía, pero tiene predisposiciones genéticas que ocurren raramente. Se conoce tal enfermedad como la exostosis ... Cuando crecen los huesos en un solo lugar, y simplemente  caen en otro lugar. Esto es una cosa genética rara, ella lo tiene debido a su padre.
Esta vez, ella llegó al Mundial con un diagnóstico muy grave. Pero ella queria patinar, vamos a hacer todo lo que se puede hacer. La muchacha tiene una salud difícil, con un gran talento para el patinaje, pero una salud difícil. Nosotros y la federación de patinaje estamos tratando de mantener su salud, y mientras que ella tenga al menos alguna oportunidad de patinar, tenga un deseo, vamos a hacer  todo lo posidble por ella. - dijo Eteri

Pero aqui viene la controversia, ya que es interesante que la madre de Polina negar la declaración de Eteri sobre la enfermedad genética:

El trauma actual de Polina es una hernia lumbar. Antes de eso, ella tenía una rotura del ligamento, a continuación, una enfermedad König, en el que la predisposición genética no es la la razón principal. Ella no tiene otras enfermedades y su padre no tiene enfermedades genéticas. Ahora se esta entrenando para continuar su carrera. - dijo Natalia  Tsurskaya

Entonces, ¿qué está pasando? Eteri trata de explicar los malos resultados de Polina anunciando que se debe a una enfermedad genética o la madre de Polina pretende dar a conocer la situación de una manera más positiva?

 De todos modos me gustaría que  Polina se recupere lo antes posible y este sano. Ella tiene un talento increíble y sería una pena perder tanto talento, incluso antes de que ella pueda competir en seniors.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Eteri Tutberidze: El entrenador no debe alabar todo el tiempo

POSIBLE DOPAJE DE KSENIA STOLBOVA DESATA CONTROVERSIA EN RUSIA

EKATERINA BOBROVA Y ANDREI DEPUTAT, UNA HISTORIA DE AMOR